Música y espectáculos animan las noches de Ramadán en El Cairo

EL CAIRO.- Una vez que el sol se esconde, las calles de El Cairo se iluminan con toda gama de colores para celebrar un día más del mes sagrado de ramadán, en el que los egipcios comparten sus noches con familiares y amigos entre conciertos y exposiciones.

En el corazón del barrio islámico de la capital, todo está preparado para romper el ayuno: los platos y bebidas encima de las mesas desplegadas en las estrechas calles, donde el humo de las barbacoas crea una espesa niebla, y algunos fieles sostienen entre sus dedos dátiles con los que podrán fin a una larga jornada sin comida.

Tras la ruptura del ayuno, obligatorio según los preceptos islámicos durante el Ramadán, el jolgorio comienza en la calle Al Muiz de El Cairo, donde cientos de personas se quedan hasta altas horas de la noche para disfrutar de los espectáculos gratuitos folclóricos que se programan durante el mes sagrado.

Entre los que acuden a esta cita está el egipcio Mohamed al Said Salama, un profesor de Matemáticas que acude con sus amigos al “iftar” (desayuno, en árabe) “por el ambiente y los festivales que se celebran por la noche en esta calle histórica, que te animan a estar hasta muy tarde”, dice a Efe.

Pese a que las calles están repletas de personas, asegura que este año todavía no hay mucha gente “por los exámenes de los estudiantes, que coinciden este semestre con el mes lunar de ramadán”.

El dueño de una tienda en la famosa calle y creador de una página de Facebook sobre la misma, Ahmed Saber, de 42 años, indica a Efe que la costumbre de realizar estas fiestas en Al Muiz comenzó hace prácticamente quince años, después de las diferentes renovaciones en la zona.

Saber, que desde el año 2000 regenta un negocio familiar en la avenida, asevera que el ritmo de los festejos es igual todos los años: la gente toma el “iftar” en la calle y después se sienta en una cafetería a la espera de que comiencen los espectáculos gratuitos, que duran hasta la medianoche.

Además de por los exámenes, se queja de que hay menos gente este año, según su estimación, por “la situación económica” en Egipto, que sufre una crisis desde finales de 2016 cuando se devaluó la moneda local, lo que provocó que la inflación llegara al 30 %.

Para que todo el mundo pueda “desayunar”, Saber creó una iniciativa, llamada “Trae el desayuno contigo”, para que quien quiera lleve un plato de comida y lo comparta en una misma mesa con aquellos que no cuentan con recursos económicos para ello.

Como cada año, el Ministerio egipcio de Cultura organiza en diferentes espacios una serie de espectáculos musicales y talleres de diversas artes para todas las edades.

A las afueras del barrio islámico, la música no para de resonar y distintos dibujos florales se plasman con luces en el muro que rodea la histórica Al Qahira, núcleo original de la actual capital.

Allí, la artista egipcia Heba Saleh, de 37 años, ha conseguido un pequeño espacio para enseñar a la gente que pasa por delante su trabajo de pirograbado sobre madera.

Es el primer año que puede presentar su obra en el mes de ramadán, ya que anteriormente “sólo había dos o tres zonas” en El Cairo dedicadas a las actividades culturales, “pero este año las fiestas se extienden por muchos lugares al mismo tiempo”, indica a Efe mientras perfila su lámina de madera.

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